artwork digital para una empresa de artes gráficas
















artwork Thabeat Valera, septiembre, 2011


artwork digital para una empresa de artes gráficas, 
Thabeat Valera, 2011

U.E.S. PINCHAS (LIVE)


collage and mixedmedia 21 x 29,7 cm june,
2008 artwork by Thabeat Valera

METRO GOLDEN MAKER


maker platform september,
2009 artwork Thabeat Valera

CHEECH WIZARD CAP


spray stencils 10 x 5 cm june,
2006 artwork Thabeat Valera

HOMEMADEIN MAGAZINE


pencil colors 21 x 29,7 cm october,
1997 artwork Thabeat Valera

COLLAGE CD-MIX BUNKERSTORE




rotring and mixmedia 15 x 15cm september,
2006 artwork Puke Dyamon and Thabeat Valera

DUNA (PAISAJES RECICLADOS)


spray, pen and makers 45 x 28 cm november,
2007 artwork Thabeat Valera

U.E.S GASTEIZ


pen, acrilic and mixedmedia 32 x 32 cm april,
2010 artwork Thabeat Valera

ANTAS LETTERING


tempera and pen 22 x 15 november,
2007 artwork Thabeat Valera

LOS RELATOS, SERES Y ESPACIOS

LOS RELATOS, SERES Y ESPACIOS

DIGGER
Balada para un delirio



ilustración y texto por Thabeat
ilustración a rotring para Enlace Funk, 22 x 40 cm
publicado en Enlace Funk Magazine nº32
pencil, pen and rotring 30 x 21 cm november,
2009, artwork Thabeat Valera

THABEAT VALERA (ENTREVISTA)



Contacté con el legendario THE ORIGINAL STAY HIGH, El BRONX 1966, para cubrir una entrevista hacia su persona. Sin embargo, Stay High estaba haciendo una revista de graffiti en Puerto Rico y quería contar con otra entrevista, esta vez hacia mi persona. Vamos por pasos.



The Original Stay High pregunta

¿Cómo empezaste?

Thabeat Valera responde

Empecemos por la base. No he tenido los suficientes estudios artísticos, porque no pude. Soy autodidacta y, como nos ocurría casi a todos nosotros, al dejar el cole me puse a trabajar. Hay ejemplos muy concretos de que un dibujante o pintor puede hacerse a sí mismo, sin embargo soy de los que pienso que es aconsejable o necesaria una formación de tipo profesional para un dibujante, un ilustrador o un pintor. Sí, yo creo que sí, porque de otra forma se pierde mucho tiempo en caminos equivocados. La pintura es demasiado lenta. No te pueden dar un violín y decirte, expresate. Necesitas unas cualidades escepcionales, esos conocimientos básicos para entender el sufrimiento y el tratamiento de la pintura. La propia pintura está por encima de su audiencia.

Puedes empezar por los libros, aquellos que me recomendó en su momento, Luis Garcia Mozos: Tom Wolfe (La palabra pintada), Robert Hughes (A toda crítica), Max Doerner (Los materiales de pintura y su empleo en el arte), Ralph Mayer (Materiales y técnicas del arte), Kandinsky (De lo espiritual en el arte), Andrew Loomis (El dibujo de la figura humana), Salvador Dalí (Triángulo de Leda), o bien, Wilhelm Oswald (La teoría del color). Sin embargo, muchos profesores de pintura imparten sus clases sin lo sustancial, ya que los fabricantes comercializan sus productos sin que sepamos exactamente lo que contienen. Las antiguas recetas para preparar las imprimaciones que se utilizaban en las grisallas y veladuras de otros siglos, ahora amarillean. Todo ello exige una paciencia, una planificación, una metodología y un tiempo que han hecho que hace tiempo se haya desechado por hacer de una obra algo invalorable y nada comercial. Cuando uno se introduce en el mundo del arte, tarde o temprano se ve confrontado, quiera o no, con la pintura al óleo. Giger, entre 1969 y 1971 se dedicó a la pintura al óleo que había aprendido de forma autodidacta: utilizaba gasolina como disolvente para diluir el color, con lo que conseguía textos de gran efecticismo. Como siempre hay excepciones, dignas excepciones que, por estar de vuelta de todo, pueden expresarse sin prejuicios.

Encontrar uno mismo el camino acertado es difícil, y la ayuda de un verdadero profesional ahorra mucho tiempo, aunque no siempre se tiene el dinero, el momento o la suerte. Cientificamente las primeras experiencias dejan profundas huellas en el cerebro. Un ilustrador tiene que ser, antes que nada, pintor. Yo he tenido la suerte de tener una escuela de arte metida en casa, por decirlo de algún modo. Los primeros vodeviles que llegaron a España se representaron en el Paralelo barcelonés, El Molino, el rincón del arte con mayúsculas de la ciudad condal, el mismo donde trabajaban mis abuelos. Mi abuelo, Paco Valera Guió, la pirámide de luchadores de los Valera, no tenía ningún signo cultural que pudiera orientarlo. Tampoco tenía unos estudios de dibujo y pintura en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando. Mi abuelo era uno de los camareros de la vida nocturna en la primera época de El Molino de 1918. Y un gran amante de la pintura catalana de Fortuny, Tapiró, Nonell, Casas, Meifrèn, Amat, Anglada-Camarasa, Gimeno, Guinovart, Mas i Fontdevila, Mir, Massó, Rusiñol, Roig i Soler, Urgell, Vayreda, Miró... Y con la suerte de conocer, entre los mayores gigantes de la pintura y la ilustración -en aquellos momentos-, al gran Joaquín Sorolla, quien hizo el famoso retrato de la vedette star de El Molino: Raquel Meller, expuesto actualmente en el Museo Sorolla en Madrid. Mi abuela, Maria Paulís, de ojos exageradamente bellos, era una de las modistas de El Molino: quien diseñaba los patrones y confeccionaba, artesanalmente, muchos de los vestidos de la vedettes que pasaban por el teatro.

Cuando veo esas fotos de aquella época donde se dice que el Paralelo era algo tan representativo de aquella Barcelona esplendorosa, sería así, pero yo no la conocí. No tengo nada que ver con eso. Mi dibujo, tampoco. El mundo del lujo, en el seno de mi familia, es algo ajeno. Evito confundir el entorno con el contenido y caer en confusiones. El romanticismo de los cafés, los teatros y los paseos de los jóvenes luchadores, es algo permanente en el interior de mi subconsciente, clavada como una punta de flecha. Toda mi obra tienen que ver con mi vida personal y mi vida tiene muy poco que ver con lo mundano. En este terreno, se suma mi capacidad de grafista para evidenciar un muy personal e impactante modo de expresarme. Por esta razón, el Paralelo, el Poble Sec y el Raval de mi infacia... es algo metafísico. Siempre me pareció muy surrealista. No hay más que contemplar esas aceras. La seducción que ejerce sobre mi melancolía es algo irreal, inusual, es descubrir que las paredes de las ciudades en las que vivimos se han convertido en algo ajeno a nosotros, como algo macabro o dramático.

Hay que trabajar con lo que se tiene. No puedes ir a buscar los temas fuera de tu entorno. Picasso lo decía y yo estoy de acuerdo: "el cine o la literatura se alimentan de asuntos externos. La pintura se alimenta de la propia vida, de lo que te importa." A mí no me llama la atención lo espectacular. Y eso que hay lugares como Berlín, que me impresiona muchísimo. Me identifico con lo que me gusta y con lo que no. Son como yo mismo. No puedo elegir las cosas por su belleza, sino por lo que despiertan en mí. A veces he pintado cosas que no tienen una belleza explicable, pero tienen un elemento de verdad que corresponde con mi vida.

Barcelona es puro dolor, con la melancolía puesta en ese pasado rincón, desde otro punto de vista, que puede interesar a los amantes de curiosidades y a los atraídos por las citas románticas y aventureras. Muchos se precipitaban por el tobogán imparable del alcoholismo y los excesos de todo tipo de coplas. Era la vida social de los años 20 en Barcelona, donde la poesía de los prostíbulos, los espectáculos mundanos y de variedades, las tabernas demacradas, las estampas callejeras de los barrios bajos, y la vida alegre de la pintura, eran el claustro materno que te protegía del mundo exterior. No habían lugares de diversión para la breve existencia de las siglas del P.O.U.M., la escuela laica y libertaria impartida por otros breves históricos como Andreu NIN, o de las luchas armadas de la FAI contra la patronal barcelonesa: pero la vida ha ido cambiando muy rápidamente y de manera muy drástica. Yo prefiero hablarte de pintores que han calado en la admiración de mi familia por la pintura luminista del sol Mediterráneo, como el pintor de pintores, lo más próximo al Velàzquez del siglo 19, a pesar de su temprana muerte y con el permiso de otro genio pintor, Josep Tapiró, el maestro de la mirada interior, lírica, sutil y de profundo dramatismo, Marià Fortuny. También en la linea de grandes genios de la pintura catalana como Meifrèn, Rusiñol, Casas, Gimeno, y Monserrat Gudiol. Obiamente, Fortuny, es en la pintura lo más literal de la arquitectura de Antoni Gaudí o Amadeo Gabino. Tuve un momento de gran emoción similar cuando vi La Sagrada Familia de Antoni Gaudí. En mi opinión, Gaudí es el primer artista que dedicó su catedral únicamente al arte, excluyendo cualquier otro mensaje.

Ya no humano
, 1959, Ediciones Minotauro pertenece a las tres calaveras ilustradas en la chapa del triciclo de mi suegro Rafael, un Vicente Escudero del arte español, un cazador de conciencia, de emociones, que apareció publicado, a finales de los años cincuenta, en las páginas de La Vanguardia. El escritor bohemio del Raval, de la vida nocturna, del espectáculo, de los taberneros de la vecindad, Rafael, era un buen amigo de mi abuelo Paco. Son esas sorpresas que te ofrece la vida. Son muchas las cosas que se mueven: las nubes, los coches, los hombres...

Mi padre, Pedro Valera, dibujante y pintor, fue un niño de posguerra, de esa posguerra española que parece haber sido a pesar de todo una fuente de sensibilización y motivaciones. Pero creo que en 1964 se produjo en su vida un cambio total, en el aspecto ilustrativo, al conocer a José Segrelles, el gran maestro valenciano de la ilustración. Segrelles (no confundir con su hijo, Vicente Segrelles, "El Mercenario, Cimoc, 1980") tenía ya en aquel momento 75 años, pero sus charlas con él y sus consejos fueron algo definitivo. Lo transformaron todo. Él le ayudó a comprender lo importante que es crear. Para él -Segrelles-, todo lo demás era secundario: prestigio, dinero, nombre...

Más tarde, Pedro Valera, compartía estrecha amistad con Rafael Auraleón, mítico dibujante en las ediciones de Creepy y todo lo editado por Jim Warren. En mi caso, tuve la suerte de conocer al gran Auraleón desde mi existencia. "Muchacho", me decía, "si quieres ser como tu padre, te vas a pasar la mayor parte de tu vida sobre un tablero de dibujo o frente a un caballete. Trata de disfrutar al máximo cada minuto mientras estés creando y rompe todo aquello que no te satisfaga. Lo único importante es tu propia satisfacción." Soy consciente de que vivo en un universo que pertenece totalmente a él, mi padre. He sido creado a su viva imagen, eso dicen. Creo que es válido decir que estoy inmerso en una época de introspección, de busca de valores, y para ello me he tirado, desde bien pequeño del barullo de él. Apenas salgo de él. Aquí está todo: sus libros, su música, sus experimentos, con nuevas técnicas, siempre aprendiendo de él, Pedro Valera.

Después de tantos años, aún puedo seguir jugando con él, es una pasión. En su Diario de un genio, Dalí afirma citando a Freud: "El héroe es el que se rebela contra la autoridad paterna, y la vence." A pesar de la admiración que Dalí siente por su padre. Sin embargo, yo, me quedo con él en su estudio, con su música, luchando solamente con sus pinceles, tranquilo, sereno, lejos del mundanal ruido. Una decisión envidiable. Desde luego no se trata de una imitación, sino de la recreación de un universo plástico que ha fines de los 60 había prolongado por su cuenta, un continuador propio y específico. Ahora, este continuador existe por derecho propio y por autodefinición, como indican los multiples homenajes a los clásicos hallazgos del apellido Valera.

No se trata de escapar a la vida, aunque a alguien pueda parecerle que todo esto pueda tener una raíz de cobardía, porque vivo un poco de espaldas a la realidad cotidiana y a la competividad que domina mi pasión por la pintura. Soy bastante ajeno a esa lucha por ser de los primeros, por triumfar. Pero, en fin, a estas alturas, cambiar esta forma mía -reflejo de mi padre- de vivir a gusto y entrar en una feroz lucha competitiva para llegar al éxito es algo que no me va, o no sé o no quiero ni puedo hacerlo.

The Original Stay High pregunta

¿Hacia dónde te encaminó tu padre?

Thabeat Valera responde



Tenía cinco años cuando hice mi primera historieta. Soñaba en contar cosas a través del dibujo, como Marià Fortuny, Luis de Morales, Juan Gris, o Gustavo Torner, retratos como los que hacía Josep Tapiró, incluso en hacer portadas como las de Boris Vallejo. Hay que recordar, en primer lugar, el papel de la pintura, mezclando sabiamente temáticas distintas en una sola. Urbes futuristas. Autopistas voladoras. Colores improbables. Trazos perniciosos. Planetas desolados. Máquinas de carne. Sexo. Humanoides. Cybernética. Con esta simbiosis de lo orgánico con lo inorgánico se plasmaba un mundo imaginario, plagado de figuras espectrales, ancestrales. Tales representaciones evocaban el arte fantástico, surrealista, pero bajo un aspecto moderno, afrofuturista. Una recreación del expresionismo capaz de abarcar mundos de naturaleza fáustica y liberal, con todas sus cloacas y vertederos más ocultos. Escenarios ambiciosos, desenfrenados, destellos de grandeza creados por el pincel inigualable de su máxima cúspide, Abdul Mati Klarwein.

Mi camino lo veía en hacer cosas a color, sin miedo a esa esclavitud total. La pintura propiamente dicha, a no ser que queramos realizar un cuadro monocromo, supone la idea del color como una de las bases necesarias, así como el claroscuro, la proporción de la perspectiva. El color proporciona apariencia de vida. La gracia del dibujo y la lograda composición. Tengo un recuerdo espantoso, los dibujos tenían que salir fuera como fuera, sin poderte poner enfermo, nevara o hiciera sol, y aquellos años fueron una especie de pesadilla que condicionó para siempre mi preferencia por el color. En aquella época tenía claro que yo ya era pintor, sí, claro que sí, totalmente. Fue bastante la culminación de todo lo que yo buscaba profesionalmente. Mi padre lo primero que me enseñaba era a pintar, porque consideraba que si no se sabe pintar no se puede ilustrar. Es decir que las bases, las normas de la pintura, son necesarias, porque por narices habrá que aplicarlas posteriormente en la ilustración. Todas las artes están relacionadas, a mi modo de entender.

Si hay algo que lamento es no tener más tiempo que poder dedicar a la pintura, a la investigación, a la aplicación vocacional de todo lo que he ido aprendiendo y asimilando en todos estos años de trabajo. Ahora me interesa la pintura más que nada. Pedro Valera es una especie de Gerhard Richter: a tocado todos los palos, desde el hiperrealismo, pasando por el figurativo y el abstracto. Tras el suicidio de Rafael Auraleón, en 1988, desaparece mi padre y desaparece un montón de gente más que se dedicaba a trabajar para fuera de España. Mi padre, quiso expresar en la pintura ese aspecto fantasmal que puede tener el mundo en que vivimos. Es algo que sólo se aprecia desde fuera. Tiene un tono onírico muy potente. La sensación fue tan tremenda que, después de tantos años mantengo fresco ese recuerdo.



Mi padre se había encerrado en la experimentación de su propio mundo psíquico y pictórico, que forman parte de su cosmogonía personal. Él respeta mucho la historieta, porque es muy dificil, pero la verdad es que se cansó mucho de ella. Fueron muchos años. Además, según dice, tiene un recuerdo espantoso: su carrera no la veía en absoluto como historietista, para las cuales lo cierto es que en aquella época, muchos dibujantes habían caído en unos errores garrafales, de entonaciones, con problemas tremendos. El cómic hoy presenta notables puntos de diferencia con respecto al de hace unos cuantos años. La década de los setenta ha representado en este terreno un giro muy importante en los planteamientos y en las posibilidades de creación, hasta el punto que muchas consideraciones y definiciones del género deben ser hoy consideradas. Aquellos años fueron una especie de pesadilla que creo que condicionó ya para siempre su preferencia por la pintura, el color. La neurociencia indica la táctica contemplativa de nuestro cerebro, un aprendizaje que está cambiando a cada momento. Ahora quizá su meta sea pintar de un modo más libre, más tranquilo.

The Original Stay High pregunta

¿Es verdad que tu profesor actual de dibujo y pintura es el gran hiperrealista español, Luis García Mozos?

Thabeat Valera responde

Sí, es cierto, y si te tengo que hacerte la confesión completa hay que decir que Luis Garcia es mi amigo, mi confidente emocional, y mi profesor actual. Luís Garcia, de los mejores dibujantes de pintura con los que hemos podido crecer. Sólo podemos contemplar su obra, atónitos. Luis Garcia es un genio, junto a Antonio López, Fernando Fernandez, Mati Klarwein, Jean-Giraud (Moebius), Eduardo Naranjo, o el chileno Guillermo Muñoz Vera. Que Picasso haya sido el gran monstruo del siglo XX es indiscutible. Pero tenemos ganas de seguir aprendiendo, con ganas de que en España se vean más cosas además de Picasso. Creo que se usa de una manera abusiva. Me cansa. En este momento preferiría ver menos a Picasso y ver cosas que nunca se ven por España. La auténtica tradición en las grandes obras no estriba en rehacer lo que otros han creado, sino en reencontrar su espíritu, que crea obras nuevas en otro tiempo. Me alegro que Antonio López, actualmente, sea el pintor español vivo, más cotizado. El arte de este país vive paralizado por las caricaturizaciones: Mariscal, este último al que se le ve el plumero desde su incio, no me lo pensé dos veces al exclamar que acabo de ver al mayor impostor del arte catalán, siendo valenciano: todo el montaje social, descarado y grosero, toda la farsa del arte, como parte de esa total mentira con la que nos robaron el mundo natural de nuestra infancia. El artista se hace con muchas horas de trabajo, no por la inspiración de tal o cual régimen político.

Este burgués sigue paseado su perro mascota de los juegos políticos de Barcelona 92, gracias a demás gente salida de la parrilla de amiguetes metidos en altos cargos. Este burgués de culo plano siempre fue una muy mala copia de Antonio Saura. Barceló le quitó la novia mientras se paseaban por los platós ochenteros de TV3 llamando "pijos" a los regatistas. Creo que se ha de ser independiente, aunque las necesidades de protección y de apoyo o el oportunismo lleven a la militancia, lo cual, a veces, cuesta muy caro, por aquello de "no es el momento adecuado para decirlo, desprestigiaría al partido" (desde Bancaixa se le pidió que no efectuará bromas con la entidad), entre otras servidumbres. No hay nada como ser escéptico o un pesimista con corazón de optimista para tener presente la metodología El rostro de la guerra de Dalí, Antonio Saura, revisando la pintura de Goya, La Historia Natural de Antoni Tàpies, El humanismo cruel de Manuel Miralles, Jorge Oteiza y Pablo Palazuelo, este último radicalizando la obra de Malevitch y Mondrian. El Equipo Crónica pervirtiendo el Guernica, Cuixart y Guinovart.
y no a este
charlatán sin alma, empresario vitalicio del Cobi.

Junto a Luis, compartimos ese mismo gusto por Diego Velázquez, la teología de la pintura. Así es en todo lo que el gran Diego Velázquez convirtió en pintura, y también animar lo hermoso, dar a lo mórbido sentido. Luís, imaginó sobre la belleza de la dama de Quevedo, que sucedía lo mismo que en los cuadros del maestro sevillano. Luis se trasladó de Barcelona a Madrid. Y es de los pocos pintores manchegos, enamorados de Quevedo, con la suerte de ser discípulo de Antonio López.
Un paisaje en la generación de Antonio López se traduce en Luis García, Amalia Avia, Enrique Gran, Eduardo Naranjo, Luis Feito, José Guerrero, o Lucio Muñoz. Aunque estas palabras no son pocas, logro asuntos mitológicos como haber pintado, dentro del Museo del Prado, y a puerta cerrada, cuadros de Velázquez al natural. Luis es ese gran conocedor de la pintura de Velázquez tanto como la cátedra de Fernando Checa (director del Museo del Prado entre 1996 y 2001).

Y entramos ya en el terreno de la pintura poética
como el susodicho Antonio López, o bien, Eduardo Naranjo, Isabel Quintanilla, Jose Manuel Vallester, Daniel Gonzalez Poblete, Manuel Franquelo, Alejandro Quincoces, Alberto Morago, Sendo García Ramos, Julio Vaquero y José María Mezquita, por decir algunos, además de los Ticiano, El Greco, Goya, De Chirico, Miguel Angel, Rubens, Ticiano, Correggio, Paolo Veronese, Dalí, Gerhard Richter, Kandinsky, Francis Bacon, Richard Estes, Robert Bechtle, Lucian Freud, Chuck Close, John Salt, y un largo etcétera.

Evidentemente el contacto de Luis es gracias a mi padre, Pedro Valera, quien de bien pequeño ya me indicaba: aprende de Luis. Pedro y Luis, 1949 y 1946, pertenecen a
la misma quinta para quienes saben jugarse un chato. Son dos enamorados de la vida psíquica de la conciencia: cosmovisión, subjetividad, intencionalidad y conocimiento, incluídas las percepciones extrasensoriales. Pedro Valera, y su obra oscurantista "En las medianas de Cymobla (Epilogo)", mayo de 1971, tenie aromas de una orfebrería del rasguño poeticosesudo de Luis García Mozos "Nova-2",1981, y Enric Sió "Profanadores de Tumbas",1980. Al propio tiempo el estilo observador transmuta en una sinfonía de gradaciones intermedias entre aspectos individuales, sociales e históricos: Quevedo, Machado, Darwin, Newton, Freud, Huygens, Maxwell, Einstein, Nietzsche, Fiodor Dostoievsky, Hegel, Josep Pla, Buñuel, Garcia Lorca, Burroughs, Huxley, Kerouac, Dalí, Punset, José Donoso, Jodorowsky, Hawking, Philip K. Dick. Un público más exigente, literatura de postguerra, la Beat Generation, el costumismo rural en el cine de Surcos de Nieves Conde, o Jaime Camino a España otra vez. El lenguaje de Pere Portabella, las biografías de Joaquim Jordà a Maria Aurèlia Campany y de Julio Diamante al bailarín Vicente Escudero. Y la Historia del Arte, incluida la pintura del siglo 16. Para Delacroix: "Todos los grandes problemas del arte se resolvieron en el siglo XVI". Fue algo mágico y maravilloso el reencuentro de estos dos genios contraculturales, mi padre y Luis, treinta años después. Quemamos aquel día completo, desde el desayuno hasta el anochecer, entre cervezas y divagaciones artísticas.

Luís, es, junto a Antonio López y Eduardo Naranjo, un referente indiscutible del hiperrealismo, a todos los niveles históricos, artísticos e internacionales. Me cansa Hace cuatro décadas, y desde EEUU ya se escribía sobre él: "nos encontramos ante un verdadero monstruo plástico, un iluminado del pulso, la vista, el gusto, la constancia, la tenacidad, y todo lo que se refiera o incluya en el arte más puro y más sobrenatural."

Luis Garcia es un hombre con una trayectoria profesional de más de cincuenta años a sus espaldas cuya calidad le exige una responsabilidad brutal en cada trabajo, especialista en el golpe de timón artístico en favor o en contra de la corriente imperante. Es esa ambigüedad, esa riqueza de estilos la que le convierte, todavía hoy mismo, en punto de referencia obligado en el mundo de la pintura y la ilustración. Un hombre cuyas inquietudes artísticas demuestran a diario la pluralidad de sus estilos. Un autor que muy bien podía ser calificado de renacentista, pues simultanea el cómic con la ilustración, la pintura con el guión, la docencia activa del taller con la solitaria y reflexiva del articulista de divulgación artística. Un profesional que cuida hasta el último detalle. Luis, deja en todos estos campos una estela de trabajo y armonía, de imaginación sofisticada y sobre todo de genio y talento artístico.

The Original Stay High pregunta

¿Que te interesa y que representas?

Thabeat Valera responde



Soy un consecuente creador de elegantes y enigmáticas obras donde me reafirmo sobre el uso de la luz en su discurso geométrico universal. El arte es metáfora de la vida, de la Tierra y del Universo. En cada cuadro que yo pinto, en cada pintura, ahí lo que intenta estar, por más simple que sea, es todo lo que yo he aprendido hasta ese momento. Me he dejado llevar en un viaje laberíntico, usando, copiando y compartiendo los colores cosmogónicos de la vida: sobrios, elegantes, esos mismos colores inventados y combinados por la divinidad suprema, desconocida, con gran magisterio, y construyendo refinadas tensiones y armonías, ese juego geométrico de luz, atmósfera y misticismo. La temperatura: el realismo fundado en la luz, sin ser De Vinci.

Con la edad adulta decía un poeta simbolista galo que: el niño abdica de su éxtasis. Quizás se trata nada mas y nada menos de que entonces transigimos con todo lo absurdo. Por ejemplo: la primera vez que me puse hasta arriba de ácido fue en los Pirineos, justo arriba de mis orígenes, La Garrotxa, a más de 1.700 metros de altura. En efecto, algunos surrealistas afirmaban que el pintor necesita una segunda visión provocada por la irritación de la retina: esa doble visión que se ha tratado de suscitar con la ayuda de drogas como la mezcalina, los hongos y el LSD, podría ser remplazada con ventajas por ese monócuro electrocular. Ahora, en el mismo lugar y sin ninguna substancia, especulaba en un posible edén, una montaña sagrada, sentado en la cima de la colina. Un paisaje observado desde un lugar elevado. Esas formas retorcidas de las rocas desde donde, apaciblemente van contándose el uno al otro las aventuras que acontecen frente a ellos.

Creo desde ese punto de prisma se puede alcanzar cualquier centro. Creo que se puede aceptar como verdad la divinidad de las propiedades de la luz, por encima de todo. Creo que a lo largo de este camino una sensación invadió mi cuerpo precipitando mi mente a un abismo que revelaban cien nervios. Unas imágenes tras otras desfilan vertiginosamente sobre mi cabeza.
Ello implica acabar con la certeza de la imagen visible, es decir, plenamente legible, con o sin el mito del ojo inocente.

Mi t
rabajo no es una ocupación ni un oficio, es información de una emoción. No és una manera de vivir, és al contrario una manera de no morir, como la poesía o la inteligencia emocional. Una manera de establecer relaciones con la psicobiología. Masaccio se rebelaba contra la manera de pintar gótica. Y yo lo hago contra El Virus: la basura creada por el humano, colocada en orden, la misma basura que estorba nuestro paisaje de una manera agresiva sobre la madre naturaleza y su creación, cualquier río, vegetación o especie animal. Nosotros, pintores del arte, del arte del mundo real. ¿Cuándo se acaba algo que tiene relación con el mundo real? Nosotros somos esa misma naturaleza curando plantas maltratadas por el cemento, rotas con su hilo y aguja, grapas, goma, parches de otras hojas, en lo inútil y absurdo que resultan las soluciones inmediatas y cotidianas. La propia naturaleza refleja imaginación. Seguramente Velázquez, Zurbarán, Murillo y Ribera, tomaron apuntes sobre los primeros impresionistas, los habitantes de las cuevas de Altamira. Como dijo Picasso: "después de Altamira, todo lo demás es desastre." Esas declaraciones me interesan puramente bajo el punto de vista de la teología del arte. Quisiera añadir otra cita de Antonio López: "¿Cómo puedes entender una obra hecha hace miles de años por unas gentes que no sabes sus nombres, con unas culturas que no conoces?, y sin embargo te llega la onda de lo que expresan. Eso es el arte." Amén.

Desde siempre, el hombre ha intentado copiar la luz. Primero lo hizo toscamente. Hace 20.000 años en las cuevas de Altamira y Alpera. Esta idea de formas planas, silueteadas, predominaba en el Arte Egipcio e incluso en los comienzos del Arte Griego. El hombre comprendía, cada vez más, sin embargo, que la vida es un compuesto de innumerables superficies moldeadas por la luz. Manet proclamó: El principal paisaje de un cuadro es la luz. La luz tiene una importancia vital que sobrepasa al tema mismo de la obra. Y yo me pregunto: ¿Es la composición tonal, la idea de sujetar el tema de la obra a la distribución de las zonas claras y oscuras?



En espera a una respuesta, aprovecho la ocasión para vivir enriquecido por los colores cosmogónicos de la madre naturaleza en su esplendor, el mismo carácter hiperrealista de los años sesenta, antitradicional y subversivo de su arte comprometido con la realidad del cosmos, no humana, así como en su interés por las acciones y el uso de un urgente mensaje ecológico. Arte producido por los pintores y dibujantes autodidactas y rebeldes que quieren expresarse, acusar, reclamar, proponer utopías de todo lo que rodea, afecta, influencia, y ser oídos y tomados en serio no sólo por los suyos sino por los que controlan el mundo del arte y por una sociedad piramidal muy conservadora y rígida, que constituye el mundo de las convenciones sociales, obviamente culturales, no naturales.

El arte se ha convertido en ese trampolín indispensable para artistas establecidos. Es la estrecha realización bajo la bandera de la industria de lujo, la feria, por no decir la complicidad entre instituciones oficiales o privadas, cuyos fulminantes entusiamos y exclusiones igualmente brutales reflejan el aumento de una especulación puramente económica sobre las obras, lo cual influye directamente en el éxito de los cuatro artistas de siempre, y la marginación del resto de los mortales: situación de desigualdad que se asemeja ni más ni menos a la del mundo que vivimos.

La principal tribuna, una burbuja financiera sobrestimada en la que se sitúa la amenaza de un crac financiero, en donde uno puede preguntarse una lógica a menudo más económica que artística, corresponde a la creación de los prejuicios estéticos ante la ausencia de imaginación. Los VIP de la cultura y el arte, asociados con visitas a la industria de lujo: Louis Vuitton, Hermès, Guerlain, Chanel, Lenôtre o Dior.

Quizás se trata nada más que de los errores tomados por el arte, producto de esta estética, ese fenómeno tan controvertible y tan difícil de definir. Ese arte aceptado, cada vez más dentro de unos espacios reservados para los artistas que habían cumplido con ciertas estrategias dentro del paisaje urbano. Esto ha ocurrido, en parte, porque muchos de los artistas “de la calle” se han dado cuenta que hay que jugar unos juegos distintos a los que jugaban cuando el dinero y la fama era el paraguas roto de esta cultura. Se han convertido con los años en actores sofisticados de toda la parafernalia que desechamos, artefactos del consumismo.

Mucha gente cree que posicionarse es una pose, pero quizá en mi caso es una especie de reveldía, o de nerviosismo, o tal vez no quiera renunciar a esa última parcela de creatividad que uno considera como la suya. Hacer eso me quitaría la parte más noble que para mí puede tener un pintor: ese momento en que te dejan ser tú mismo, tu disfrutada personal. Y esa disfrutada personal, ese último reducto de libertad creativa dentro de asuntos y temas condicionados por las exigencias del mercado, es algo que yo no estoy en absoluto dispuesto a renunciar. El control de nuestra vida es equivalente a la libertad.

Que España es un país de pintores lo saben hasta en Polinesia, como que Cataluña ha sabido promocionar los suyos a nivel mundial y vía París, de un solo tajo. Y si no que se lo pregunten a los Casas, Massó, Rusiñol, Romeu, Utrillo, Dalí, Miró, Tapies, Guinovart y Picasso. (Este último con la contribución espermatozoidal del genio andaluz.)

Los genios del arte pictórico español se dedicaron a reproducir imágenes de vírgenes, retratos de reyes y príncipes, escenas de la época, indagaron en los estilos revolucionarios. Si Guttemberg hubiera inventado la imprenta en color, Velázquez habría ilustrado la portada del Boletín Oficial del Estado, por poco que el rey se lo hubiese pedido. Goya hubiera vendido sus escenas de la Guerra de la Independencia al Saturday Evening Post de existir. Fortuny habría cedido su Vicaría para ser reproducida en l’Observatore Romano

Temas tan apasionantes como el humanismo y la literatura, la materia, la mente, enzimas, metáforas, recuerdos, formación de la atmósfera, las estrellas, el hombre y el sol. Temas tan básicos como la construcción de un hombre, la supervivencia, la medición de su espacio, el nacimiento y la muerte. Vale destacar en este aspecto crear ágiles imágenes que plasmen la realidad para torcer la mano hábil y ligera de este mundo tan horroroso que sabe deslizar datos donde conviene o desee hacernos ver. El agotamiento de los recursos y los peligros de la victoria, tales como exceso de educación, de tecnología, de ordenadores, etcétera.



The Original Stay High pregunta

Entonces, ¿Sientes en algún momento alguna inferioridad respecto a los pintores cotizados?

Thabeat Valera responde

Sí, sí, claro que sí, totalmente. Nunca he descubierto la posibilidad de pintar al óleo la auténtica tercera dimensión estereoscópica de Dalí. Es así. He podido sentirla desde hace años, en algún momento determinado. En primer lugar porque hay que especificar quién es más comercial en la Historia del Arte. En la pintura siempre me ha gustado lo clásico porque no me gusta dejarme engañar por los emplastos de pintura ni por los efecticismos. Casi te diría que mi preferido sigue siendo Velázquez, porque nunca pasará de moda. No creo en el ilustrador de impacto. No creo en el artista que de repente hace algo sensacional que provoca su descubrimiento por parte del público, o sea que creo más en una obra menos sensacional y más continuada. Es una opinión muy personal, pero yo considero que la gente muy espectacular puede cansar a los cuatro días, como ha sido el ejemplo de Richard Corben.

No debemos considerar ciertos motivos comerciales con una prostitución de la verdadera pintura. En primer lugar no comparto esa actitud pretendidamente purista por parte de unos sectores que pretenden que la pintura seria o artística es sólo aquella que no tiene de entrada una aplicación comercial. El crítico que dice una cosa así o es que no entiende o es que tiene unos prejuicios enormes de buen principio, que no son válidos en este caso.
Ingres, Salvador Dalí, Gerhard Richter, me impresionan especialmente, y con una finalidad tan digna como la comercial. Esas clasificaciones no me interesan puramente bajo el punto de vista de cotización. Para mí Velázquez, cuando hace el cuadro de las lanzas, hace una pintura maravillosa. Uccello, cuando pinta sus batallas de San Romano, también. Miguel Angel, cuando pinta su juicio en el cielo, a mi modo de entender. Marià Fortuny, cuando pinta su batalla de Tetuán, ¡ojalá nosotros supiéramos pintar así!

The Original Stay High pregunta

Háblame de Upper Egypt Series y tus pinturas para Clutchy Hopkins.

Thabeat Valera responde





Toneladas de pintura preparaban el camino hacia el postulado puñetazo sónico de Upper Egypt Series. Con semejante tarjeta de presentación el cover art irrumpía en el panorama cultural al margen de modas, tendencias, elaborando un estilo propio que fundía formas artificiales y naturales, biológicas y mecánicas. Este género constituyó durante su existencia un esquema, un estilo muy personal, dictado por una música, unos poemas y un ambiente muy determinado. El cover art es templo, rito y culto. No por su estética sino por las historias que encierran. En su pintura hay una cuarta dimensión de sugestión que lo aparta de las demás pinturas que conozco. Esta sugestión inacabable lo valoriza y suscita ideas nuevas.

U.E.S (Upper Egypt Series)
somos un consorcio formado por Galleta Records, DJ Uve, Charles Louis, Ismael Sustraivibez, y el menda, Thabeat Valera. Y tenemos como eje central el jazz en sus múltiples ramificaciones sin cerrar la puerta a otros estilos que empasten en esa misma visión cosmogónica y universal del alma. Es costumbre de colocar cada significado en el mismo o aproximado lugar elegido. Como cuando tú entras en tu casa y te gusta encontrar las cosas a tu manera.

Upper Egypt Series y los ensayos de los noventa, enlaces y realidades. Kromatik Konstruktions se construyó en 1994, de la mano del propio Fear (Abel). Eran los bocetos iniciales, presentados a fotocopia. Nosotros teníamos por costumbre acudir a los mismos sitios. Abel Galleta, Guillermo Carrion, Sendys, Puke Dyandemo, y uno mismo aún recordamos aquella retrospectiva de Mati Klarwein en el 4art (1995) de Barcelona, y que reunía todas las características emblemáticas de significado. Nos quedamos con ganas de más. Devoramos sus pinturas con los ojos y tratamos de sacar de ello el máximo de aprendizaje, un aprendizaje que no posee ninguna escuela.

Con el placer de ser invitados por la pintora Laure Klarwein y su hijo Balthazar, nos dirigíamos a su actual loft, situado en el corazón del raval. La puerta de los Klarwein siempre permanece abierta como un reloj de sol marcando las 4. Los esqueletos de las sillas africanas tienen más de cincuenta años y están trabajados manualmente sobre aluminio y tapizados con el cuero que se utilizaba para los bongos africanos. Miles y Camaron sonaban de fondo y eso lo hacía todo aun más cómodo.

Baltha Klarwein había colaborado en nuestro proyecto, como también lo hacía para la retrospectiva de Mati Klarwein en New York y en la fundación Miles Davis. Baltha ahora se nos mudaba a Londres. Y su cámara era una prospera familia, cosa gloriosa, tanto en el Festival de Cannes, como en la rodadura de resina y la pintura que habita por el subsuelo barcelonés. Entre visita y visita, Baltha y su hermano acudían, junto a Sendys, Puke Dyandemo y Guillermo Carrion, a la primera fiesta de Upper Egypt Pinchas (Charles Louis + Abel Galleta + Thabeat Valera), organizada en el C3 Bar (dentro del CCCB) por el propio Charles Louis (DJ Asmatic), sobrino de Daniel Louis – batería, a principios de los setenta, de la banda de culto Barrabás.



Tras un contacto anterior, y, cuando todo estaba lejos de las manos del dinero, apareció el maestro. Quien es Clutchy Hopkins es lo de menos. C.Hopkins había depositado el input del art cover sobre mi mesa. Le gustaba que la cubierta del álbum pudiera parecerse a la cubierta del libro de historia antigua, con su giro en su contra. Había absorbido, además de bastante jazz, todo tipo de posibilidades. Incorporaba a su obra un nuevo espacio, un contra texto. Es el resultado bajo perspectivas audaces, insólitas, un juego de colores reducidos, con profusos y vertiginosos picados y contrapicados y escorzos muy marcados.

La cubierta del libro erosionado pertenece a un libro original de actas vecinal de Zapotlanejo, pueblo y municipio de Jalisco, Méjico, fechado en 1811. El espacio en amarillo (ilustración) representa la luz del sol. El espacio del tiempo. La erosión del papel. Tradicionalmente, el amarillo genera energía. También es sinónimo de honor y lealtad. El amarillo, en exceso, puede tener un efecto perturbador, inquietante. El borde dorado: en la antigüedad, el oro fortalece el cuerpo y el espíritu. La bárba púrpura. El color púrpura está asociado con los profundos pensamientos de la mente; la sabiduría, la creatividad, la independencia y la dignidad. La barba de Clutchy se asocia a su esencia.



La cabeza abierta y el ojo saliente. Liturgia onírica asociada en el movimiento de un libro abierto. También en la interpretación de la visión. El ojo azul derecho (en la izquierda de la ilustración) queda estático, visualizando el presente. El ojo izquierdo visto desde un caleidoscopio, con una cromática de tostados marrones, es la visión búsqueda por la tierra antigua. El pasado es el futuro. Yesterdays tomorrow. El rojo es un color muy intenso a nivel emocional. La zona roja representa el metabolismo humano, aumenta el ritmo respiratorio y eleva la presión sanguínea.

Uno de los fascinantes descubrimientos en el estudio de la moderna oftalmología es que, el ojo puede ajustar su centro focal a distintas distancias, para reconocer distintas cantidades de luz, y para corregir las desviaciones esféricas y cromáticas, pudiera haber sido formado por la selección natural. Existen tres movimientos del ojo casi imperceptibles. Éstos tres, denominados ' temblores, giros y sacadas', son causados por diminutas contracciones de los seis músculos ligados a la parte exterior de cada uno de sus ojos. Cada fracción de segundo estos músculos cambian ligeramente la posición del globo ocular, automaticamente, sin ningún esfuerzo consciente de su parte, haciendo posible lo que conocemos como visión.

The Original Stay High pregunta

Háblame del proyecto Croixsang Gallery...

Thabeat Valera responde

Este país está subiendo de temperatura. Croixsang Gallery somos: Popay, Fasim, Nikolaki Parades (Sixeart), Blobs, Rorro Berjano, Cisco y Thabeat Valera. Sin duda, este arte, tiene poco que ver con el niño que, repartía su tintero por las calles de una ciudad sin alma. Entonces buscaba un trabajo que le reportara algo más que ya la cargante muestra de admiración que se traducía como "qué manos tiene el chiquillo" en boca de sus mayores. Como autor, logró realizar una diabólica necesidad, que no es otra que meter la mano en las arcas del arte. Ha pasado mucho tiempo y el que un día no preguntaba, hoy tiene respuestas para todo cuanto se le pregunta. Croixsang pinta sus cuadros como si lo viéramos y oyéramos al natural. Es curioso porque entonces lo hacía igual que ahora, con el pincel, meticulosamente, y no como se piensa que puede dibujar un niño de trece años, con trazos ingenuos y demás. Quizá el retorno del lápiz sea parte de esa segunda infancia de la que habla Antonio Machado. Hay detrás suyo mucho sueño, mucha página de romance, pero le gusta ir de impenetrable por la vida y poner gafas de sol delante de sus miradas. La impasibilidad que parece transmitir su expresión inmutable es sólo eso, un parecer bajo el que se esconden torbellinos de ideas, intuiciones y suposiciones. A fin de cuentas todo autor tiene derecho a buscar su propio camino y su forma de expresarlo.

The Original Stay High pregunta

Empezaste a pintar en las calles en 1991. Cuéntanos, ¿Qué és para tí el graffiti?

Thabeat Valera responde



Siempre me ha gustado la vida al revés. Por eso pinto Isa74, fecha y diminutivo de Isabel: el nombre de mi mujer, esposa y amante, mezcla explosiva de sangre alemana y andaluza. No necesito pintarla con dos chuletas en los hombros para expresar mis ganas de comérmela. Ella es mi nobleza, mi cesta de pan. Nada se asemeja más a un ángel que un cisne, y más a una Madona que una Leda. También utilizo mis acentos prosódicos: Thabeat, Beat, Homemadein, Joules Planck, Humanoid74, MCM (Metro Golden Maker). El graffiti es la única distribución a mano, por eso sigo pintando en la calle, a pesar de los avatares. Te trae el desayuno a estas horas de la noche. Es él quien te dice: vayamos a alguna parte donde podamos divertirnos los dos sin tener que soportar a todos esos mirones. Todos tenemos una segunda oportunidad. El despertar de los tímidos, ¿me explico? Tarde o temprano encontraría mi sitio para pintar la rareza de mi estilo. Por esta razón no sólo tenemos derecho sino también la obligación de conservar las virtudes de nuestra propia individualidad. Si quieren escolarizar este movimiento, conmigo que no cuenten. Cualquier copistería de barrio ya dispone de este servicio. No he naufragado para trabajar en vano. Somos los dueños de nuestra vida, nuestra mente y nuestra emoción. Y aquí se acaba el cuento.

LOS RELATOS, SERES Y ESPACIOS


ENLACE FUNK Nº35

LOS RELATOS, SERES Y ESPACIOS

artwork por Thabeat Valera (Upper Egypt Series)

pencil, rotring and mixedmedia 30 x 21 cm may, 2010 artwork Thabeat Valera


KO-HI-NOOR


scanner y colección Thabeat Valera

Hace 40 años, Rafael Auraleón regaló a mi padre este lápiz de dibujo, fabricado por los checos en los años 50, de la casa austriaca KO-HI-NOOR, modelo TOTSON D'OR VERSATIL 5900. Mi padre me ha regalado este lápiz con los ojos emulsionados. Orgulloso de un padre así.

Como me ha comentado mi vecino Enzo:
una herencia de responsabilidad y respeto hacia las cosas hechas a mano, valores que nunca deberían perderse.

LOS RELATOS, SERES Y ESPACIOS


ENLACE FUNK MAGAZINE
artwork por Thabeat Valera


pencil, rotring and mixedmedia 30 x 21 cm may,
2010 artwork Thabeat Valera

HOMEMADEIN


scanner y artwork por Thabeat Valera

Judax 30 y Thabeat Valera. El palo y la piedra. Las armas primitivas desde que originó la humanidad. Algunos humanos, ingeniosos y apañados, han ido creando sus propios objetos desafiantes sin más complicaciones. Si tenemos en cuenta que la tipografía es el golpe o huella, HOMEMADEIN es el artefacto que cumple con la etimología de nuestro propio marcador. Reúne la esencia de todo arte bélico. Un recurso popular barato, pernicioso, casero y simple. En definitiva, el ideal. Ninguna empresa fabrica el producto adecuado en el momento adecuado. Los objetos cotidianos han otorgado todo tipo de facilidades para la elaboración del marcador artesanal. El único y original. Los emuladores de fábrica no sirven cuando intentas reflejar un concepto bastante olvidado.

HOMEMADEIN


Judax30 y Thabeat Valera

Judax 30 y Thabeat Valera, rodeados de la selva claustrofóbica, saltando de árbol en árbol y comportándose en todo momento como auténticos simios, bajan de la rama para presentar este reino selvático llamado HOMEMADEIN: método duro, pero totalmente eficaz.

Los productores de la linea de sudaderas molonas confeccionadas para este verano 2010, tanto por las condiciones climáticas como por la mala disposición de los caminos y la superstición latente. Criados en este marco de lujo, en la jungla de su extraña historia lanzan los tres modelos HOMEMADEIN de edición limitada y en cuatro tallas: S, M, L, XL


Homemadein modelo Pete Best

Homemadein modelo Raoul Walsh

Homemadein modelo Marcel l'Herbier

PINTURA MARGINAL


ENLACE FUNK Nº 34
LOS RELATOS, SERES Y ESPACIOS


COVER ART



ilustración y texto Thabeat Valera
acrilic with spray 100 cm x 200 cm 30 saturday january,
2010 artwork Thabeat Valera

CLUTCHY HOPKINS


artwork Thabeat Valera

Clutchy Hopkins
The Story Teller (LP/CD)
Ubiquity Records, 2010





FASIM













entrevista por Thabeat Valera
artwork por FASIM

A llegado una nueva era en el arte plástico con una temática asentada principalmente en la innovación. Es bueno apreciar su estructura, disfrutar su arte narrativo, pero es mucho mejor sufrir sus consecuencias sin ser advertido.

Tiene el aspecto de un caballero español, y lo es. Tiene una edad insolente aún para quienes cuentan menos que él. Este hombre, ni viejo ni joven se llama Germán pisando la arena de su playa. Aunque, si hubiera sido peludo y monstruoso, habría dado igual. Es la historia de Fasim, de un alpinista de las artes plásticas. Es la historia de su mundo fantástico, el estudio de los tonos blanquinegros, pasando por el tratamiento del color, que llega a la confección personal, sin caer en el mero esteticismo. Y con su compromiso de sacar a luz la oscuridad de las catacumbas expresivas. Si colorear catastróficamente fuera un delito, Fasim llevaría mucho tiempo metido en la cárcel.


















 

















FASIM
SUBSISTIR EN TU PROPIO CUADRO

Lo conocí por el nombre prohibido de Fase, hace más de dos décadas atrás. Siempre nos veíamos torcidos, solo con un ojo y con doce neuronas adormidas. Se da el caso de que encajonamos como juveniles subterráneos, cuando ante todo se trata de un estilo ágil, fresco y desnudo, impecablemente dibujado del lado más salvaje y descarnado, en uno de aquellos veranos perdidos en el momento glorioso de éxtasis pernicioso barcelonés. Los hay que no necesitan tales sistemas para contar bien una historia. Yo, con un cierto desorden de delirantes fantasía venusianas, selenitas y de toda la retahíla prohibida, era un recién llegado ha su sede de formidables perturbaciones magnéticas, con la glacial, con las innumerables montañas tenebrosas, borrascosas, horadadas por cavernas inquietantes, donde todo es hostil, peligroso, mortal.


















 

Llevo en el interior de mi cabeza, desde mi infancia, una araña tan grande como mi estúpido cerebro. Jugaba y pulsaba con refinada exquisitez, de maligno origen, sobre relieves y papeles para siluetas que enfrentan los misterios del surrealismo esotérico de Giger y Beksinski. Hay algo especial en el terreno prohibido. Algo perverso, incluyendo el choque de este caótico submundo. Ay señor, el infierno… El infierno es no tener ahora aquellos quince años de edad . Pero como nunca se ha dejado de viajar, este retorno tiene ciertas características especiales a una reflexión de su actitud militante junto su comité de talleres vidriosos y oscuros. Algo había cambiado en las calles y en el color del cielo. Eran los noventa y la compañía transportadora de caudales, donde transportábamos el preciado tesoro lisérgico contracultural. Es que hay muchas formas de drogarse, pero hay una especie de trance donde Fasim toma las riendas. Puede ser algo más allá de la conciencia, o quizás los dioses que no existen, el genio o qué sé yo. Él es la inercia de los pocos españoles que aparecía en las páginas de publicaciones internacionales.


















 

La coña consiste en saber identificarlo y adivinar quien es el marco oscurantismo de Fasim. Culto y poseedor de una lujosa galería de arte dentro de su submarino, el sumo sacerdocio de la contracultura española. Está lo suficientemente comprometido, lo bastamente marginal. Responde a un arte profundo y penetrante, tentacular, viscoso y retorcido. Y las admiraciones siempre se han caracterizado por buscar un compromiso. Yo no creo que haya etapas nuevas, ni cambios radicales, sino que constantemente está influido por las circunstancias cotidianas que le rodean. Son cosas muy apocalípticas y perturbadoras, y las situaciones surgen y se extienden a borbotones.

Mira, yo creo que en este país quieres funcionar, no hay que olvidar lo que estéticamente nos marca a toda una generación. El problema es que no lo puedes prever demasiado porque siempre has de descentrarte de toda esa mierda tendenciosa, vulnerable, patética. Somos autodidactas, con las pintas de haber dejado la camioneta de reparto en la esquina. Bueno, podemos aplicar todo esto a que no asistimos a ninguna universidad del arte.

A mí, en las escuelas siempre me echaban. No podía reunir ni siquiera lo suficiente para ser un degenerado y pagarme un poco de elixir paregórico o unas anfetas para ir tirando. Es que es tremendo, oye, en lo que quiere la gente que te conviertas. Te enseñan a pretender convertirte en alguien. Fasim tiene las fuerzas sobradas para haber pintado mucho, demasiado, por eso le aburren las ambiciones del personal. Y para mi no tenía ningún valor hacerle algunas preguntas formales: que pintores aprecia más, qué condiciones debe cumplir un pintor para tener valor. En nuestros encuentros había un castillo construido con tierras y conchas, un escarabajo negro y pulido.

Fasim y Thabeat. Seres informes de oscuro color se retuercen por el espacio con cualquier viajero tinto crianza, mas las veces entre sorbo y sorbo, que les hace boquear y lanzarse contra cualquier objeto que excite curiosidad. Estamos poseídos por nuestra deidad aguda. Largas horas de poesía sentados en su negro trono, en el centro mismo de nuestro caos interior donde ningún sueño, por terrible que sea, posee la facultad de dar nuestro sinnúmero de formas distintas y cambiantes. Y tan sólo mediante la simple concentración mental.

Fuiste de los primeros escritores, con acierto, en revolucionar el graffiti hexagonal y salvaje a mano alzada, en la estela de quienes lograban sobrevivir algún tiempo por sus propios medios. A modo de restos de un apocalíptico naufragio, y a cierto nivel de importancia artística, cuéntanos tus primeras experiencias con el dibujo. Creo que merece la pena detenerse a explicar cómo fue aquella época, y lo que podía significar para un muchacho como tú, aquello.


La época del Graffiti en mi vida fue en primer lugar; La libertad, la huida hacia mi destino en la pintura, el doblegar la voluntad paterna, como un combate de boxeo de voluntades, ¿sabes?, me explico, para hacer lo que tu quieres en la adolescencia siempre tienes que pelear muchos asaltos y dar el K.O. si quieres seguir, porque si no se te hará hacer lo que otros quieren y eso para mi es castración y locura ajena ante mi voluntad de acero y escurridiza como una rata. Este era mi caso, con 15 años ya nos colábamos en el metro a pintar trenes y salíamos tarde de casa, como comprenderás para mi era muy difícil, me tenia que escapar por la ventana de mi habitación que era un bajo, en plena noche, después volver a casa lleno de mugre y de pintura para recibir la santa bronca a las 8 de la mañana. Pero lo hice durante años, con los correspondientes malos rollos y hostias que acarrea el enfrentamiento. Por eso quizás aun me crecía más y llegaba cada vez mucho más lejos.

Mi vida en esos años 80 barceloneses la recuerdo muy bien (sin nostalgia, pues la viví DEMASIADO intensamente), era un pequeño Huckelberry Finn, siempre metidos en el metro y en los trenes, firmando, robando “taggers”, andando por túneles, sabíamos todos los trucos del metro, hacíamos correr a los seguridad que nunca nos cogían (J.J. Bros), fumando porros y a veces durmiendo en los trenes. Teníamos todo un submundo hecho a medida, pequeños pillos que se las ingenian de maravilla en el mundo de los adultos e imponen el suyo propio. Robábamos cantidades insolentes de botes tío, eso si era divertido, ya te digo, cantidades bastante abrumantes, llegaba a tener 100 latas en mi casa, jeee… Imagínate, un niño con una pequeña fortuna en su pequeño cuarto, antes los sprays valían 800 pesetas, las grandes, mis abuelos flipaban.

Pero esa ha sido la constante en mi vida, sortear los contratiempos y salirme con la mía siempre, si has leído “La conjura de los necios”, que seguro que si, sabrás que dice por ahí, “Se descubre a una persona inteligente cuando ves que todo el mundo esta cabreado con el”. Pues eso.
Pero aparte de “eso”, debo de contarte una historia para que entiendas entre que parámetros me muevo a la hora de crear, creo te va a gustar; Me encerraba en mi habitación y me tiraba mil horas haciendo que estudiaba y me liaba a hacer unos dibujos muy extraños, empezaba una cosa y se parecía a otra y así continuamente, hasta llegar a formar algo parecido a ahora, mezcla de Graffiti y de abstraccionismo gótico, letras con dibujos hasta llegar a formar un todo, toda una pieza con mil piezas fragmentadas, tenia los libros de texto TOTALMENTE bombardeados, hasta el punto en que me tuvieron que comprar unos nuevos tras previa reunión con el director.

Me sudaba la polla en que clase estuviera, siempre me ponían en el ultimo lugar y dibujaba en todas las clases ausente y anárquico, al final, hartos de mi me echaban y seguía dibujando en las escaleras con el frío y la soledad, HABIA VENCIDO, así es como quería estar y esa fue mi verdadera primera escuela, evidentemente suspendía hasta gimnasia, jajjjaja. Y leía, leía bastante para ser un niño, me abstraía con gran “fatalidad” en el dibujo y en la lectura, en mi cuarto he navegado por los mares del sur y abordado barcos sin piedad ninguna para los prisioneros.
A la hora de crear me pasa lo mismo, me sumerjo dentro del cuadro LITERALMENTE, soy el cuadro, el pincel es solo un esclavo, mi mano es una prolongación de mi mente que viaja con el ojo “capturando” las imágenes que se me sugiere misteriosamente por submundos desconocidos y figuras inquietantes, un barco a la deriva que consigue llegar a puerto sin velas y sin mástil, pero que incomprensiblemente, llega.

Una vez en LA MAKABRA donde viví un año, colgado de L.S.D., tuve que girar un gran 2x2 metros, con muchas figuras porque en mi delirio me invitaban a entrar, había un gran fiestón lascivo y decadente allí dentro, todos bailaban y reían maliciosamente, animándome a entrar en mi propia creación, me asuste de verdad, me arrepiento de no haber entrado, de no tener el valor suficiente de cruzar el espejo, jejjjeje…


jajajajjj Dibujar es una revelación del alma, de tu situación personal. Sentimos la necesidad, la obligación de ser nosotros mismos. A los ocho años podía dibujar ojos cerrados, caras sudadas, vértices, penetraciones, felaciones, órbitas sexuales, la desviación, todo lo que era alegrar los bajos, y sin haber practicado su caldo brujo ni su calor. Admiraba las agitaciones sexuales impartida por la chapuza y la lisergia de Herikberto, los tiempos duros de nuestro querido Luís García, o bien el hervor de Funny Valentine de Guido Crepax. No es sólo el depósito de nuestros sueños, ni todo es soplar y hacer botellas. Los caballeros pagan a las putas para que hagan cuadros. Y a mí me gusta pensar que nuestra bárbara, que no caballerosa imaginación abre sus puertas, y nunca mejor dicho, porque así lo decide. Su capacidad de naturaleza, la envidia por su manera de gozar. Desde entonces me gusta viajar en platillo volante con la mujer femenina, interior y exterior. La masa está siempre equivocada y además corre el riesgo de que la equivoquen caballerosamente. Caballeros guarros de mierda, y a pesar de ir vestidos, llevar teléfonos, esa información genética nos dice carne, y entonces queremos inseminar a pesar de nosotros mismos. Me gustaría pensar que el humano está destinado, justo para tareas menos absurdas y mundanas. ¿Cual es el papel fundamental y sentimental de tu arte?

Bueno, para responderte a eso en su totalidad tengo que remontarme a mi infancia (mas adelante se revelara su sentido), donde sentado en la taza del WC en la casa de mis abuelos paternos, en los 80 en el barrio Barcelonés de la Trinidad, donde vivía, mientras cagaba me entretenía mirando en el jaspeado alucinante de las losas antiguas del suelo, ya sabes, esas que son marrones a tonos mas claros y oscuros a topos que tienen mil formas, e imaginaba cosas, imaginaba todo tipo de figuras imposibles pero para mi muy posibles, entre figurativas y abstractas. Recuerdo que tenia algunas “capturadas”, las reseguía con lápiz en un intento de inmortalizarlas, pero mi empresa y mis primeras “obras” se veían continuamente frustradas. Mi abuela, pulcra abuela de barriada, al fregar el lavabo desaparecían de nuevo y tenia que reseguirlas una y otra vez por que para mi eran muy importantes, pese a los pescozones que recibía, también, una y otra vez.

Recuerdo en especial una muy clara, ¡era mi favorita!, era un perro que con la oreja y el morro también formaban una pistola del oeste, un colt-perro alemán, era brutal y aun la he visto cuando he vuelto a cagar en ese lavabo pequeño y lleno de recuerdos, claro que ahora si me pongo puedo ver al Papa bailando gravemente o a los gnomos haciendo una orgía sin Blancanieves, entre otros cientos. Siempre he tenido una fantasía desbordada, una imaginación que me conllevo un sinfín de problemas sociales en mi infancia.

Todo esto ocurría mucho antes del Graffiti.
Siempre he visto otras formas en las cosas, el desdoblamiento imaginativo y consciente de la realidad que sabe a poco. Un juego de la mente, un poema sin pies ni cabeza pero de tres patas. Años después vería figuras retorcidas, rostros, aberraciones sufrientes, risas hilarantes, monstruos-persona-sombrero, sexo, pollas, coños, culos, gente de otra época con sufrimiento antiguo, animales-humanos, etc… el dramático y trágico desfilar de la humanidad. Era mi juego secreto, un juego del que nadie de los adultos que me rodeaban era consciente ni podía jugar a el. Después del Graffiti, a los 21 años empecé en serio con la pintura, el Graffiti se me había quedado pequeño, había llegado a mi limite, saciado y aburrido, ya se que esto puede extrañar a muchos, pero también pasa con alguien de alma creativa muy inquieta. Pinté en silencio durante años sin ánimo de lucro ni de fama y buscando un “posible” lenguaje propio, mas acorde con mis obsesiones latentes. Pase por todo tipo de influencias pictóricas, desde Picasso a Chagall, de Tapies a Basquiat.

Vivía solo y me compraba muchos libros de pintura y de literatura que absorbía con avidez, iba a los museos de Barcelona solo, mi gran amado Museo de arte Moderno, recorría las galerías de la calle Consell de Cent, las galerías del Gótico y toda exposición que me interesara, iba a saciarme de los pintores en directo (que es mejor que mil escuelas) y volvía a casa encendido y loco por pintar. Admiraba en secreto a esos pintores que tenían un lenguaje propio y que me pulsionaban en silencio y detestaba a los mediocres que no conseguían arrancarme ni un ápice de sentimiento por pequeño que fuera, entre ellos muchos del Graffiti nacional e internacional.

Debo decir, que antes nadie se interesaba por la pintura-pintura ni por la literatura en la escena del Graffiti Español, así que me iba solo, a veces con Dose (Zeus), que también es ávido consumidor de arte. Pasaron algunos años después, (después de muchísimas marabuntas de problemas y situaciones de trapecista con riesgo), en que me negaba a difundir mi obra ni a mezclarme con gente del Graffiti y del Street Art, solo con Pone88 o con SixeArt entre otros, aun no había encontrado mi lenguaje con el que poderme expresar REALMENTE, aquello que ardía en mi pecho y que en parte dormida, o alergatada, la literatura, la poesía y la pintura-pintura, habían logrado despertar en mi.

Efectivamente, la fantasía, el sentimiento, la espiritualidad y la sexualidad están muy lejos de las bazofias con que la sociedad nos bombardea cada día. Por eso creo que la ola que nos invade es más bien mierda. Todos somos o seremos abortos. Dios debe de ser el primer partidario del aborto, ya que a ninguno de nosotros nos deja más solución que la muerte. Siempre nos resultará espinoso, y más para quienes pretendemos comprometer al arte y probar que el arte tiene que ver con la angustia, demostrar que se puede comprometer con la pintura marginal. Esta buhardilla es el símbolo de la miseria. Quizás tus cuadros son de contenido más liberal que tu graffiti execrable, entre los fúnebres redobles de tambores. Serán tus terribles descubrimientos, sultán del demonio, gracias a tus horrores y blanquinegros disfraces. Se sabe exactamente cómo ni cuando.

Después de un millón de intentos, entregado y febril, en 1999, llego muy lentamente, algo parecido a mi propio lenguaje, algo apenas audible y parco, pero, ¡QUE COJONES!, ¡ERA MIO! Era algo parecido a pintar almas, almas en desasosiego continuo, almas que reían sin boca y sin meritos, personas pudriéndose en la obscuridad más absoluta, como… desintegrándose o quemándose al son del tiempo y bailando.

Por fin podía pintar todo eso que había visto por las calles (y no me refiero en absoluto a los escaparates bonitos, a los niños correteando por los parques, las bellas muchachas en mini falda o todo eso que la gente ata con cuerda de esparto, frágil y de tacto rudo, que se denomina equivocadamente, “LO BELLO”, me refiero a todo ese sufrimiento alegre que campa por cada una de nuestras caras, calles y avenidas, a todo lo visto hasta entonces con mi visión tuerta de poeta, a todas esas personas anónimas que van y vienen en la era contemporánea y que sin cruzar apenas miradas llevan muecas de soledad, angustia y decepción, POR DONDE QUIERA QUE VAYAS Y POR MUCHO QUE LOS VEAS REIR.

En fin, a todo este desastre del paraíso prometido y nunca ofrecido por Dios alguno, ni por poder alguno, NI POR CIUDAD ALGUNA, ya que yo pienso que el ser humano, lleva una gran desgracia a sus espaldas por muy rico que seas. El ser cuerpo humano acarrea siempre tristeza y miedo a la muerte, a la miseria, al desamor, al acostarte y volver a despertarte, a las enfermedades mentales, a la locura, a esta ciudad que devora almas a cada segundo, a los horribles paisajes desolados de las grandes ciudades, que descompone en vez de forjar seres mas dispuestos a la vida, nunca enseñados y a no entender nunca “que” pasa y lo que es mas cruel aun, el “que” pasara después con nosotros de ser utilizados y arrojados a la muerte.

Después de muchos años MAS, (10 mas), de pulir este lenguaje mío tan horripilante y “bello” a la vez (bello solo para mi pues entiendo el sufrimiento como la máxima de la vida), ya sabia lo que estaba haciendo, ¡HABIA VUELTO A PINTAR COMO CUANDO ERA NIÑO!, de nuevo.

Cargas la pintura de un dibujo que quiere ser dramático, expresionista, pero sólo con la condición de revelarse a sí mismo. Dicho de otra manera: el horror no está aquí representado directamente, sino que se representa el modo de representarlo. El uso de tus contraposiciones sirve para degradar los paisajes del ser humano en planos alejados, contrastando con las perspectivas oblicuas y tortuosas de primeros planos de rostros y cuerpos que acojonan. La vida a veces es así de miserable, tanto como las atrocidades aparecidas en Mort Cinder de Breccia, en Necronomicon de Giger o en Bosz Art de Beksinski. La cuestión es salir de casa. Un gran abrazo al ambiente terrorífico, sanguinolento, imponente y espectral. Y tu pintura no muere, sólo mueren los hombres que visten el disfraz.

Mi pintura no quiere agradar aunque lo haga, sino mas bien actuar como un espejo, un espejo en el que nada se escapa a nada, un espejo que refleje a esta era contemporánea tan prodiga en grises y en matices de soledad y en decadencia y que este espejo devuelva la mirada, que como Perseo a la Medusa en su cueva, acabe convirtiéndola a ella en piedra, por razones mas que obvias.

Si se sucumbe se te aparta, si fallas se te elimina, si te has vuelto loco se te encierra, pero a la causa nadie la juzga, nadie la ataca, “así es la vida” oigo decir constantemente ante los hombres que deberían ser guerreros y no ratones, osea, sumisión y humillación. No cabe la compasión en el país de Don dinero que todo corrompe, no hay sitio para MOMO. Esta era tan risueña y tan falsa, llena de espectros mal heridos a quienes la gente pasa por encima de su historia de puntillas por no pisarle el cuello pues ya va apuñalado, donde se come bien y se duerme mejor, mientras que el otro medio mundo arde en llamas, donde los niños mueren de hambre, ¡LOS NIÑOS!, donde los Políticos destruyen lo creado anteriormente por pura codicia, sin arreglar nada.

Donde la religión es una gran Dysneylandia de la mentira y de la falsa moral que huele peor que las cloacas del Vaticano, donde se juzga lo ajeno con una insolencia sin limites y escupen como reyes borrachos de poder a las frentes de los ilusos y de los desesperanzados que se entregan al abismo con alegría fanática y ojos vendados, osea, que todo sigue igual pero de distinta manera que en el siglo XV. En un mundo donde la vida ha sido difuminada, donde solo somos meros espectadores de un juego destructivo, donde asistimos con bocadillos a presenciar las guerras enfrente de su TV, peleándonos por los mejores asientos, royéndonos los huesos.

Acabo de venir de ver una exposición de Julio González, en la cual me ha impactado gravemente el volver a ver una mascara de la serie “La Montserrat”, en bronce, el grito del horror a los bombardeos en Barcelona 100 años antes que hoy, también el grito de todos nosotros desprotegidos a cualquier masacre gratuita desde el aire, una cara que son todas las caras reventadas, una mascara que no oculta ya nada por que todo le ha sido despojado, incluso el derecho vital de morir dignamente, esa mascara es una revelación. Ese es el hilo conductor en el que el pasado y el presente de todas las épocas se dan la mano y se relevan en el arte, ese es mi sito, ese es el hilo por donde yo camino. El arte sirve para algo más que para decorar museos, es el alarido crónico e infinito de una existencia humana peligrosa y en el borde de la autodestrucción por simple curiosidad. Un despertar de las conciencias cegadas, un aviso de que aun estamos a tiempo.

Donde ya todos somos Jesuscristo crucificado y en el costado bien tajado para no escapar de nuevo a los montes y vivir dignamente. Y yo me pregunto cuando camino casi encerrado por el cemento, ¿Qué es la libertad?, ¿es esto real? ¿O vivimos una idea programada de otros? Somos la máquina que mueve toda esta locura, eso seguro, llenos de grasa-mierda, somos los responsables de que las galeras funcionen al ritmo del látigo. Todos tenemos un número de serie impuesto y estamos ferozmente vigilados y obligados a enseñar la papeleta por gorilas de palo grueso. Esto no es vida amigos míos. Esto es alienación.

Mi pintura, mezcla de consciencia-inconsciente, de agrado dudoso fuera de lo “guays” (¡que guayyy!, dicen, jajjjaja…), donde todo puede ser, por que ya ha sido en algún remoto confín, hacer de antena a tanta hipocresía y plasmarla, hipocresía ajena al dolor y a la realidad que nos disimulan con ocio nocturno (y sus drogas sintéticas histéricas), a la moda y sus horripilantes cadenas, al consumismo alocado y exacerbado, a la falsa enseñanza de vida disimulada en grandes catedrales de la incultura y sus libros a precio de oro y diamantes inalcanzables para el hombre medio, a enormes y marcianos museos de arte contemporáneo donde nadie entiende nada ni nadie se ve reflejado porque solo hay juegos artificiales de muchos colores, a las pilas de restos humanos cuidadosamente ordenados donde reposaremos, a los cuales humanamente se les llama cementerios. . A TODO ESO INTENTO YO GRITAR Y REPRESENTAR. Y a todo lo demás. El color ha huido de mi repertorio.
Pues de veras te digo que no pienso al pintar, la pintura surge sola, y se manifiesta así a través de mí, solo soy su amante.
Añado una frase aproximada de Gilbran; “El no querer ser comprendido, pues quien nos comprende nos quita algo de nosotros mismos”.

La aglomeración humana que habita la tierra, se ahoga, el entorno es asfixiante, espeso, maloliente. Las iras de los celadores de las bellas artes. Guarros de mierda que se amontonan y duermen en ellas. Mercaderes de pierna ortopédica. ¿Existen encuentros que aceptan conexión entre el noble arte pictórico y la contracultura de pintores que proceden de familias que saben “que más cornás da el hambre”? ¡Y un rábano! Temas tan apasionantes como el humanismo y la literatura, la materia, la mente, enzimas, metáforas, recuerdos, formación de la atmósfera, las estrellas, el hombre y el sol. Temas tan básicos como la construcción de un hombre, la supervivencia, la medición de su espacio, el nacimiento y la muerte. Vale destacar en este aspecto crear ágiles imágenes que plasmen la realidad para torcer la mano hábil y ligera de este mundo tan horroroso que sabe deslizar datos donde conviene o desee hacernos ver. El agotamiento de los recursos y los peligros de la victoria, tales como exceso de educación, de tecnología, de ordenadores, etcétera. Porque la droga, finalmente, no es un medio de evasión, la droga es la propia pintura, para aumentar el estimulante goce, sin ser un polla dura que se corre en su propio pantalón.

Antes de terminar, espero que l
a academia, tan bella, tan clásica, y tan conservadora ella, y por error, tome esta entrevista de FASIM y THABEAT y lea lo escrito, y luego la arroje indignado al fuego. Nuestras sacrílegas palabras jamás serán ni remotamente aceptadas. FASIM, eres el PINTOR ESPAÑOL, y tu proyección hacia el verdadero mundo que todos nosotros, sin darnos demasiada cuenta, estamos compartiendo con seres aún desconocidos. FASIM, el tiempo no existe y llevamos muchas horas sin dormir, ¿algo que decir?

SOY UN PINTOR ESPAÑOL, VIVA GOYA.